“El Barça está llamado a ganarlo todo, es un súper equipo”
A la conclusión del choque, Fernando Torres charló con varios de los amigos que tiene en el vestuario azulgrana. Les felicitó por el título y les deseó mucha suerte en Berlín el próximo 6 de junio. “Me encantaría que la ganasen”, reconoció el rojiblanco. Anteriormente, el internacional colchonero se había deshecho en elogios hacia un equipo que el Atleti no ha sido capaz de ganar este año.
“Así es el fútbol. Tenemos que estar contentos porque hemos conseguido que el Barça estuviese más incómodo que en los últimos partidos que nos enfrentamos ante ellos, que no conseguíamos contrarrestar su juego ofensivo. Hemos competido mejor y cerca del gol. Al final puedes plantear muchas cosas y un jugador como Messi te echa por la borda todo lo que has trabajado durante la semana en un segundo. Eso también lo sabes. Es difícil organizar algo para parar eso. El equipo debe estar contento. Hemos dado un paso más para intentar competir con el Barcelona de tú a tú. Sobre esto podemos seguir compitiendo para el año que viene”.
A la hora de valorar al nuevo campeón de Liga, indicó: “Es difícil describir un equipo así. Ha vuelto a encontrar esa alegría que parecía que se había apagado. Ha vuelto a mejorar la presión tras la pérdida, ese control. Es de los equipos con los que es difícil organizar un planteamiento con el que creas que tienes muchas posibilidades de ganar. Deben darse muchas circunstancias para poder ganarlo. Se ha visto en España y Europa. Por eso está en tres finales. Está llamado a ganarlo todo. Es un súper equipo.


































También pensó en el futuro Sergi Barjuan, el entrenador visitante, cuando el 2-0 del marcador al poco de comenzar la segunda parte le anunciaba que las posibilidades que tuviera de arañar algo en Chamartín se habían esfumado. Lo mejor de la tarde fue el zurdazo de James Rodríguez, justo antes del descanso. La volea del colombiano, de lo mejor de su equipo en los últimos partidos, sacudió al público la somnolencia y amortiguó los pitos que comenzaban a escucharse. Tras el descanso, Kroos aguantó en posición de interior para montar la segunda jugada y regaló el gol a Cristiano Ronaldo, aunque lo acabara empujando en propia meta el almeriense Mauro.






